Hay gente que me pregunta por qué yo escribí mi libro y mi respuesta es: Hay muchas mujeres buenas que esperan por un hombre bueno y muchos hombres buenos en manos de las mujeres equivocadas, mi libro es para abrirles el entendimiento a los hombres buenos y a las mujeres buenas que buscan uno.

Los hombres buenos estamos escasos y es por lo siguiente:

En los últimos años ha habido un destape moral muy grande en la sociedad fruto de los hogares divididos y un exceso de libertinaje que ha desatado una revolución sexual en la cual el sexo desenfrenado se ha convertido en la única razón para vivir de mucha gente, desatando enfermedades de transmisión sexual, embarazos no deseados, prostitución, narcotráfico, violaciones sexuales, homosexualidad desmedida y otras cosas que están hundiendo a la sociedad en un abismo de inmoralidad que esta acabando con la vida de mucha gente.


Es muy común ver como aparecen un grupo de mujeres inseguras de lo que quieren, inmaduras, con baja autoestima, sin una visión de su futuro, solitarias y sin un hogar estable que salen a la calle a llenar sus vacíos emocionales con cualquiera que le dedique un momento de alegría, si ese hombre las hace sentir bien y además es atractivo, aparentemente exitoso, varonil y con cierto carisma, lo mas normal es que la mujer se enamore de él. No siempre se corre con suerte porque los hombres no tienden a valorar a las mujeres que se entregan muy rápido y tienden a darle larga a la relación ya que desean disfrutarla hasta donde se pueda sin formalizarla. Dichosa la mujer que pasa por esta situación con un hombre soltero porque si es con un hombre casado la cosa es peor: la mujer pasa a ser la segunda en la vida del hombre, la de la calle, la que es buena para vaciarse y nada más, aunque la tenga viviendo como una princesa. En pocas palabras: Prostituta de cuello blanco! La fama de esa mujer corre de boca e boca y cualquier hombre que la pretenda la va a buscar para lo mismo: para vaciarse. Le da par de pesos y ella se conforma con un chin de amor y dos o tres monedas.


Entonces los hombres buenos, que son aquellos hombres maduros, realizados en lo personal, seguros de si mismo y de lo que quieren, visionarios, trabajadores y responsables, cuando salen a la calle se encuentran con esta clase de mujeres que son muy buenas fingiendo ser mujeres serias, pero como las verdaderas mujeres serias las conocen de lejos deciden retirarse del medio porque saben que no tienen armas para enfrentarse a esa clase de competencia. Entonces las mujeres buenas se encierran y les pasan los años esperando por un hombre bueno, pero que está en las manos de una mujer para nada buena. Es tarde cuando el hombre abre los ojos y se da cuenta lo que tiene de mujer que se libera pero no vuelve a buscarse otra porque las que hay en el ambiente son iguales a la que tuvo y como las buenas no se dejan ver, pues ellos también se encierran y de vez en cuando salen a la calle pagan por un servicio sexual pero no se comprometen.
¿Cuál es el truco? Si usted encuentra un hombre bueno en su camino no joda mucho y márchele*. Porque se va a desesperar y se va a meter con un hombre que le va a armar tremendo lío emocional.

Colaboración de Héctor Antonio Brea
AUTOR DEL MANUAL DEL BACANO